¿Qué son las cooperativas?

Descripción de las sociedades cooperativas como empresas de personas.

Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se agrupan voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática.

Así pues, las cooperativas son empresas propiedad de todas las personas, físicas o jurídicas, que son socias. Con independencia del tipo de personas socias, las cooperativas están gestionadas democráticamente por la regla de “un socio, un voto”.

Estas sociedades sitúan a las personas, no al capital, en el centro de la actividad y, como cualquier otra empresa, pueden definirse a través de tres intereses básicos: propiedad, control y beneficio; sin embargo, solo en las cooperativas los tres intereses son generados y gobernados directamente por las socias y los socios.

Rasgos diferenciales

Los principios cooperativos

Las cooperativas se basan en los valores de autoayuda, autorresponsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad.
Al igual que sus fundadores, las personas miembros cooperativistas creen en los valores éticos de honestidad, actitud receptiva, responsabilidad social y respeto hacia los demás.

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principios
cooperativos

Adhesión voluntaria y abierta

Las cooperativas son organizaciones voluntarias, abiertas a todas las personas que deseen utilizar sus servicios y aceptar las responsabilidades de la afiliación, sin discriminación de género, social, racial, política o religiosa.

Gestión democrática de las personas socias

Las cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus miembros, que participan activamente en el establecimiento de sus políticas y en la toma de decisiones. Todas las personas que ejercen funciones de representación son responsables ante las socias y los socios.

Participación económica de las personas socias

Las personas socias contribuyen de manera equitativa al capital de las cooperativas. Una parte del capital es propiedad común de la cooperativa. Cuando corresponde, los miembros reciben una compensación limitada sobre el capital suscrito como requisito de la afiliación. Los beneficios se destinan a desarrollar la cooperativa, constituir reservas, beneficiar a las personas socias en función de la transacción o apoyar otras actividades.

Autonomía e independencia

Las cooperativas son organizaciones autónomas de autoayuda gestionadas por sus personas socias. Si se llega a un acuerdo con organizaciones externas —incluidos los gobiernos— o se incrementa el capital con fuentes externas, deberá hacerse de manera que se garantice el control democrático de la base social y se mantenga la autonomía de la cooperativa.

Educación, formación e información

Las cooperativas ofrecen educación y formación a sus personas socias, representantes elegidos, directivos y personal, para que puedan contribuir eficazmente al desarrollo de sus cooperativas. Asimismo, informan al público en general —especialmente a jóvenes y líderes de opinión— sobre la naturaleza y los beneficios de la cooperación.

Cooperación entre cooperativas

Las cooperativas atienden de forma más efectiva a sus miembros y fortalecen el movimiento cooperativo trabajando conjuntamente con estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.

Interés por la comunidad

Las cooperativas trabajan por el desarrollo sostenible de sus comunidades mediante políticas aprobadas por su base social.

Tipos de cooperativas

En función de la actividad realizada entre la cooperativa y sus personas socias, las cooperativas se clasifican en:

  • Cooperativas de producción El objetivo es mejorar la renta de las personas asociadas, ya sean pequeños empresarios, autónomos o profesionales por cuenta propia. Son ejemplos de cooperativas de productores: cooperativas agrarias, cooperativas de servicios y cooperativas marítimas.
  • Cooperativas de trabajo El objetivo es cubrir las necesidades de empleo mediante la cooperativización del trabajo y producir bienes o servicios para terceras personas.
  • Cooperativas de consumo El objetivo es obtener ahorro en las rentas de las personas socias, ya sean empresas o personas.
  • Cooperativas integrales Cuando el objetivo es a la vez mejorar la renta u obtener ahorro y cubrir necesidades de empleo de las personas.

Algunas cooperativas —ya sean de producción, de trabajo, de consumidores y usuarios o integrales— por la actividad económica que desarrollan o la singularidad que representan, la Ley las designa con denominación propia: cooperativas de vivienda, cooperativas de enseñanza, cooperativas de crédito y cooperativas sanitarias.

Sectores de actividad

Ámbitos de producción en los que operan las cooperativas

Las cooperativas están presentes en prácticamente todos los sectores de la economía, desde la agricultura a los servicios financieros, desde la vivienda al cuidado de la salud, desde tiendas minoristas a las energías renovables. Hay cooperativas que son escuelas, cooperativas de atención a la infancia, cooperativas de atención a personas mayores, cooperativas de profesionales independientes, cooperativas de veterinarios, cooperativas de ingenieros técnicos… la lista es interminable. Lo que todas tienen en común es que la base son las personas socias, están impulsadas por preocupaciones sociales y económicas y se guían por siete principios reconocidos internacionalmente.

Cualquier actividad económica puede organizarse a través de una cooperativa. Determinar qué clase de cooperativa se ajusta a las necesidades de un proyecto dependerá, en primer lugar, de la tipología de socios que configuren la sociedad y, en algunos casos, de la actividad económica a desarrollar.

Asimismo, las cooperativas, más allá de su función económica, tienen una función social que favorece la calidad de vida de las personas que forman parte de ellas y de las que se relacionan. Por estos motivos, desde el cooperativismo se pretende incidir en todas las etapas de la vida: desde la infancia a la vejez, pasando por la juventud y la edad adulta.

¿Cómo empezar?

¿Qué hay que tener presente a la hora de crear una cooperativa?

Una cooperativa es una forma única de hacer empresa que requiere un enfoque diferente a la hora de desarrollarla, ya que es un negocio y, al mismo tiempo, una asociación de personas, y el éxito de la cooperativa dependerá de cómo se construyan las bases para cada una de estas dos dimensiones.

El proceso de desarrollo no es fácil; sin embargo, en todo el mundo existe un gran número de experiencias empresariales cooperativas que están creciendo y consolidando las economías de los territorios donde operan y que pueden servirnos de modelo y guía. Es importante dirigirse a alguna Federación de cooperativas para recibir el asesoramiento profesional necesario.

Asimismo, no podemos hablar de una guía unívoca que responda a todas las cuestiones que pueden surgir en el proceso de creación de una cooperativa, más allá de la forma jurídica, ya que cada cooperativa es única en cuanto a la autogestión y la autonomía organizativa, pero también en cuanto a la tipología de socios que configuran la base social.

Por tanto, para iniciar el planteamiento empresarial de una cooperativa debemos tener claro, por un lado, que en una cooperativa el proyecto empresarial está impulsado por un colectivo de personas, físicas o jurídicas, y no por una sola persona y, por otro, que tiene una organización societaria propia muy distinta a la de las empresas de capital. Indicamos los principales aspectos de planificación que deben tenerse en cuenta:

Estructuración del negocio

  • Plan de viabilidad.
  • Plan de empresa.
  • Plan comercial, marketing y comunicación.
  • Plan financiero.

Estructuración de la dimensión cooperativa

  • Estructuración de la propiedad.
  • Proceso de incorporación de personas socias.
  • Construcción de la estructura democrática.
  • Redacción de los estatutos sociales y Reglamento de Régimen Interno.